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Hoy en Derecho Administrativo me quedé carburando una cosa que hablé con mi vieja (si, ya sé, debería estar prestando atención, pero ¿nunca les pasó de tener algo boyando en la cabeza que como está sin resolver, hasta que no le prestan atención (o hasta que no se soluciona) no se va de ahí?).

Pasó en la Facultad, que en un grupo que no importa ni la materia ni el profesor, un profesor y una alumna se tranzaron en una pelea (no académica) en la que el profesor profirió ciertos disparates en detrimento de ésta. La chica respondió respetuosamente, pero ante la continuidad de los insultos se paró y se fue.

Como forma de solidaridad y compañerismo (y también alguno que se prendió a la movida general), el 90% de la clase salió atrás de la gurisa, como forma de protesta.

Bien, ¿hasta acá vamos bien?. Bueno, a la semana siguiente, este profesor averiguó quiénes se habían parado, y los hizo reprobar el curso. Esta acción está siendo apelada en el Consejo de Facultad y en la Asamblea de Claustro por los estudiantes.

Todo esto se lo cuento a mi madre, quien responde con esto: Que era una estupidez pararse e irse, uno se tiene que quedar sentadito, porque para poder avanzar en la carrera, hay que bancarse este tipo de abusos, porque va a pasar que toda la vida siempre haya alguien con más poder que uno y que abuse de su poder.

Ahí me entré a enojar (enojo chiquito, por ahora)

¿Por qué uno tiene que tolerar este tipo de abusos? Lo mismo daría entonces que el profesor le pegara a la alumna –porque entre la violencia moral y la violencia física hay una cachetada de diferencia- ¿hay que agachar las guampas y dejar que te pisoteen? ¿sólo para avanzar en la carrera?.

En ese momento, salté con que si me hubiera pasado a mí, hubiera hecho lo mismo (tanto como si fuera la alumna que como si fuera parte del resto que se paró y se fue), argumentó que si los que se paraban y se iban eran los mejores amigos, estaba bien, pero sino era culpa de ella que el resto perdiera el curso.

¿Qué tendrá que ver si se conocen o no las personas? Además ellos no sabían que iban a perder el curso por una arbitrariedad, sino es lo más probable que no se hubieran ido de clase.

Más que probablemente esto fue lo que me hizo salirme de las casillas, y me fui diciendo disparates a todo pulmón. Ahí mi madre me dijo que no fuera tarada, que pusiera los pies en la tierra, y que una cosa eran los principios y otra la realidad.

Si venía enajenada, este último comentario me hizo enajenarme más, porque los abusos se bancan hasta cierto límite, eso lo sabe cualquiera –aparte me asombró qué poco sentido del compañerismo tiene esta mujer-. Que no me venga a decir que en estos casos hay que hacer la vista gorda (aparte me saltó con un argumento horrible: Que cualquier abogado –si o si, pero en realidad se puede no aceptar el patrocinio de esa persona- defiende a violadores o pederastas, le dije que iba contra mis principios, a lo que me contestó que no la jodiera, que por la plata baila el mono. Además de mi cara de terror que tendría en ese momento + la bronca acumulada, me decepcionó el que mi madre piensa que no tengo valores, o que si los tengo los hago a un lado por dinero).

Me indigné/enojé/asusté/enajené tanto que me tuve que ir. Actué acorde a mis valores, y a lo que creí que era mejor (sip, estaba entre los que se pararon y se fueron). ¿Tan mal está lo que pienso? ¿Tengo que tolerar abusos de poder en la mismísima Facultad de Derecho, en donde se deberían respetar leyes y reglamentos nomás por la naturaleza de este instituto? ¿Ya nadie actúa acorde a sus valores? Aaarrgh.

Aparte, la que pierde el curso de última soy yo, la que se jode soy yo. Hay que bancarse cada cosa en esta vida... Me quedo con mi altruismo desventajoso.

(Ta, unos días después se lo conté a mi viejo, quien me dijo que él hubiera hecho lo mismo que yo si tuviera mi edad, que con la edad de él –y si sus compañeros fueran de su edad- probablemente el agredido se lanzara a piñazo limpio contra el profesor, jajajaja. Gracias a dios, alguien coherente –no favorezco la violencia, pero por lo menos se agradece un poco de sentido común-).

0 tuvieron la brillante idea de pirar conmigo:

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